Este libro fue un regalo de cumple que le hicieron a Jose, sabiendo que su hobby favorito es la cocina y todo lo relacionado con ella. Al final la que acabó leyéndolo fuí yo.

“Notas de cocina de Leonardo da Vinci. La afición desconocida de un genio”

Hay dos partes en esta historia. La primera la que cuenta la vida de Leonardo desde su nacimiento en 1452 hasta su muerte acaecida en 1519.  Es la parte en la que se habla del Leonardo “gastronómico”, el gusto por los dulces y la pasión por la comida que le acompañaran a lo largo de su vida. Yo no sabía que Leonardo compaginaba sus trabajos de aprendiz en el estudio de Verrocchio con su otro trabajo en una famosa taberna de la época “Los Tres Caracoles” de la que llegará a ser jefe de cocineros.

La experiencia en las cocinas sirve a Leonardo para plantearse lo primitiva que resulta la preparación de los platos y el esfuerzo y tiempo que conlleva realizarlos y conociendo su capacidad de inventiva llena cuadernos enteros con dibujos de máquinas que en un principio fueron interpretadas como máquinas de guerra pero en realidad estaban pensados para facilitar el trabajo (picadoras de carne, máquinas de lavar…). ¡El resultado sorprendente!. ¿Sabéis que fue el inventor entre otros objetos de la servilleta y el tenedor?

Es curioso que su cuadro más famoso e importante, al que Leonardo dedicó tres años de su vida sea “La última cena”. Observar la disposición de la comida en la mesa, …interesante.

La segunda parte del libro personalmente la considero “un tostonazo”, ya que aunque curiosas, son recetas de cocina elaboradas por el mismo Leonardo. Los nombres de algunas de ellas ya con sólo leerlas dan malagana, como ejemplo : Testículos de cordero con miel y nata, Intestinos hervidos, Sopa de rana….  en cambio otras tienen nombres más normales: Sopa de castañas, Huevos rotos…

En esta parte si que resulta curioso las normas de conducta en la mesa que Leonardo considera imprescindibles :

– Ningún invitado ha de sentarse sobre la mesa, ni de espaldas a la mesa, ni sobre el regazo de cualquier otro invitado.

-No ha de tomar comida del plato de su vecino de mesa a menos que antes haya pedido su consentimiento.

-No ha de enjugar su cuchillo en las vestiduras de su vecino de mesa.

-No ha de poner el dedo en la nariz o en la oreja mientrás está conversando.

-Y si ha de vomitar, entonces debe abandonar la mesa.

Leyendo estas páginas, aprendes más sobre este genio de la historia, ¿que hubiera podido descubrir con más medios a su alcance? ¿con qué nos sorprendería?.